¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!

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lunes, 27 de abril de 2015

Firmas, noticias y demás cositas

(Nota mental: Pensarme algún inicio para las entradas.)

¡Hola!

Estos días he estado bastante atareado, pero he sacado un hueco para contaros algunas cosas interesantes que han ido pasando.
Empecemos con un evento al que asistí el Día del Libro; se trataba de un dibujante (lo siento, no recuerdo el nombre) que, mientras una banda tocaba, hacía un dibujo en relación con la canción, fue algo bastante divertido de ver en directo, puesto que al final se sortearon los dibujos y ¡yo me llevé uno! *aplausos y gritos entusiasmados*.
Desde donde estaba yo
Este es el que gané
Mientras dibujaba
Dibujo











Más dibujos





















Después de ese evento (y de coger un libro de la biblioteca) fui a una charla del Club de Lectura Virtual sobre el Quijote, fue bastante entretenido, porque intervinieron varios autores, entre los que se encontraba Lorenzo Silva, comentando algún momento del Quijote, y yo ayudé con alguna cosa que traía preparada, también regalaron un libro a los asistentes.












Ya dejando tantos eventos, me centro en las "noticias"; para empezar, la lista de blog interesantes de la derecha se borró entera, y estoy intentando reconstruirla, si os acordáis de alguno o falta el vuestro me avisáis.

Luego, el capítulo de Inés, está casi corregido, me falta enviárselo y que ella opine. Cualquier cosa, abajo en los comentarios o en un correo ^^


<<Inspirándome en una expresión hermosa y esclarecedora que tú misma acuñaste para referirte al arte de la biografía, te diré que el libro también tiene que ser capaz de combinar esas dos propiedades: el granito y el arcoíris.
                                                                                    Carta a Virginia Woolf,
                                                                                      Marta Rodríguez Iborra >>

domingo, 26 de abril de 2015

Errores

Rabia. Furia. Enfado. Y más tarde... decepción.

¿Alguna vez has sentido rabia, esa rabia que recorre
cada centímetro de tu piel, cada gota de sangre que corre
por tus venas, cada pelo de tu cabeza, cada rincón de tu ser?

En cada mirada, en cada palabra, en cada gesto,
en cada movimiento. La notas fluir dentro de ti,
esperando a desatarse, como quién libera a una bestia,
al ser que llevas escondido dentro de ti, pero que lleva
mucho tiempo encerrado dentro, sin salir de su guarida.

Intentas reprimir los impulsos, antes de que se
te vaya de las manos, y sea demasiado tarde cómo para
poder frenarlo, pararlo, detenerlo. Pero no eres capaz.

Más tarde cometes errores.
Errores de los que te llegas a arrepentir durante toda
tu vida, acciones y palabras de las que marcan una pequeña huella,
que podrían no haber ocurrido, pero que se dijeron. Gritos, chillidos,
peleas, distancia. No pudiste contenerte, se te fue de las manos
y desataste un huracán, que arrasó todo lo que había por delante,
violentamente, sin parar, cegado por la furia y la rabia.

Pero cuando el huracán se calma, y todo vuelve a la normalidad
te das cuenta, abres los ojos, y ves la realidad.
Eres consciente de lo que has hecho, en un momento de descontrol,
en el que uno no pudo pararse y decir  basta.

Y acude la culpa.
Poco a poco nos encierra en un círculo, que cada vez que va haciendo más
estrecho. Sentimos una opresión en el pecho, que no te
deja respirar, en cada bocanada de aire que tomas, se hace
más pesada, y acabas ahogándote en un mar creado por
ti mismo.

Y por último, tras asimilar punto por punto, llegas a la
decepción. No con la situación, ni con ningún factor externo,
sino con uno mismo. Pierdes la confianza que tenías sobre ti mismo,
esa que te hizo tomar las decisiones equivocadas, en el momento
y lugar erróneos. Rompes las ilusiones que depositaste en sí mismo,
sientes que todo va fluyendo normalmente, menos una parte de ti,
sientes que algo te falta, algo que necesitas para volver a ser tú mismo.

Las personas cometemos errores continuamente, no somos máquinas,
no somos perfectos, pero lo importante de los errores no es cuántos has
cometido, cuales sido, o qué pasó. Lo importante de ellos es
aprender, para no volver a cometerlos. Uno puede cometer muchos errores,
pero no puede cometer el mismo error dos veces.

<< Muéstrame a alguien que nunca ha cometido un error y yo
te mostraré a alguien que nunca ha logrado mucho >> - Joan Collins

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No se por qué escribí esto ni cómo se me ocurrió,  así que no
preguntéis xD
Bueno, espero que os guste el texto ese raro :P

Att: Inés

miércoles, 22 de abril de 2015

To Life: Nuevo disco de Electric Nana

Cambiaremos esta vez un poco el tema, saliéndonos un poco de la literatura (pero no del todo), para presentaros a Electric Nana (ahora es cuando suenan aplausos, pero no puedo exigir tanto).

Electric Nana, llamada Mónica, es una cantante que acaba de sacar su primer disco, To Life, y asistí a la presentación de dicho disco el 21 de abril en la Fnac del Paseo de la Castellana (ayer, pero no sé cuando publicaré esto, así que mejor no digo nada), llegué dos horas antes de lo previsto, y aún no había llegado nadie, así que aproveché para dar alguna vuelta por la tienda, y acabé gastando más de la cuenta, comprando la película de "La Vida es Bella" de Roberto Benigni, que narra el ingenio de un hombre para ocultar a su hijo que están en un campo de concentración (aunque ya la he visto varias veces), un libro y el CD del cual estamos hablando.

Cuando al fin empezó la presentación, después de hablar un poco con ella y con algunos más, empezó con una presentación por parte de Javier Ruescas, autor de libros como la trilogía de Play, Show y Live; la trilogía de Cuentos de Bereth; Tempus Fugit, la trilogía aún sin acabar de Crónicas de Fortuna; co-escritor de Pulsaciones junto a Francesc Miralles, entre otros. Después de alguna pregunta del público empezó un concierto por parte de Electric Nana, que nos deleitó con alguna de sus canciones, las cuales ha escrito durante los últimos cinco años, nos contó que significaban para ella, e incluso soltó alguna lágrima.

Cuando acabó firmó los discos que la gente había comprado, y se despidió con una sonrisa (como suele estar todo el rato, básicamente).

Decía antes lo de que no nos salíamos del todo de la literatura, y es cierto, puesto que esta chica también participó en el libro Diferencia(te), escrito por varias personas, que trata sobre que estar perdido no es tan malo, y te dan consejos sobre como pasaron ellos ciertas situaciones.


Libro
Tracklist











Disco
Disco

                             


Iván.




domingo, 19 de abril de 2015

Capítulo 1 - El primer día

Durante toda mi vida me habían calificado como una chica atractiva. Para mis 16 años, tengo el pelo castaño muy largo, que me cae hasta el ombligo en suaves ondas, suelo llevar el pelo suelto, y pocas veces me lo recojo en trenzas o coletas. La forma de mi cara es un poco redonda, con una fina frente, una barbilla clásica, y unos pómulos marcados. Mis ojos son una mezcla de colores, como si los hubiesen metido en un cuenco y los hubiesen mezclado a lo loco, pues si por una parte son del color del océano, un bonito azul intenso que destaca al centrar mi mirada en una persona, dándome un toque inocente, por otra parte contienen tonalidades grises. Sí, mis ojos son grises azulados. ¿Alguna vez habéis visto una persona de ojos grises? Es bastante raro si lo piensas. Rodeando mis ojos, están unas finas y delicadas largas pestañas de un gran negro intenso. Sobre mis ojos, descansan unas cejas ligeramente arqueadas, dándome así un toque de interés continuo. Mi nariz, respingona, marcaba mi rostro con una sensación de amabilidad. A su alrededor descansan suavemente unas pecas que me dan un toque infantil y travieso. Sobre mi rostro, se encuentran unos carnosos labios, con unos dientes blancos perfectamente alineados en su interior, Al sonreír, se me hacen hoyuelos, los típicos hoyuelos, nada que no se haya visto nunca, ¿no?

Mi cuerpo es intermedio respecto a la altura, pero estoy nivelada respecto al peso, y además es bastante atlético. ¿Mi postura? Siempre suelo estar erguida, con la barbilla bien en alto, mostrando que no le temo a nada ni nadie, infundiendo respeto. Mis movimientos suelen ser rápidos y enérgicos, salvo cuando estoy especialmente perezosa, por supuesto. Llevaba puesta una camiseta de tirantes blanca, con unas letras multicolores en las que ponía '' Fashion chic ''. Además llevaba unos shorts vaqueros claritos que me llegaban a la altura de los muslos. Y por último, unas zapatillas Vans, blancas con una línea roja que llegaba desde el principio al final de la zapatilla.

Pero, a pesar de lo que la gente pudiese pensar, estos comentarios ya me estaban cansando...

- Para ser la nueva, no estás nada mal - dijo un chico al pasar por mi lado.

- ¡Eh guapa, llámame! - me gritó otro.

De reojo vi a un grupo de chicos que me estaban mirando fijamente con una sonrisa tonta en sus caras, así que seguí andando e hice como si nada, es mejor ignorar a la gente así.

Si hay algo que odio, son los institutos. Y si hay algo que odio aún más que los institutos, ¡es el primer día de colegio en un nuevo instituto!

Yo ya le había dejado claro a mi madre que no quería mudarme, pero claro, ¡cómo son los padres! Cuando se les mete una idea en la cabeza, no hay quien se la saque. ¡Lo que hay que aguantar! "Cariño, todo esto es por tu bien"; "Pero hija, deja de quejarte por todo, no es para tanto, y al final seguro que acabas pasándolo bien"; "No te preocupes, seguro que te va bien, harás muchos amigos y lo pasarás estupendo "; "Debes hacer esto y eso y aquello y lo otro"; si hay otra cosa que odio, es que me manden. ¡Cómo si ellos tuviesen derecho a obligarme!

Bueno, pues después de todo aquí estoy, en medio de un barullo de adolescentes totalmente locos, y sin conocer a ninguno. Las chicas son todas unas completas pijas, con ropa de marca, veintisiete capas de maquillaje, y sin olvidar sus uñas postizas, claro, ¿para qué pintarse las suyas? no sea que se les rompan... ¿Y los chicos? Todos unos salidos, obsesionados con ligar, típico.

¿Pero acaso no hay nadie normal aquí? Acaba de empezar el día, ¡y ya estoy deseando que se acabe!

Logré hacerme a un lado de todo el gentío y llegar hacia lo que parecía la puerta de entrada, '' New York Highschool '' decía un gran letrero, alcé la vista y vi el gran edificio que tenía frente a mí. Sin duda, ese era un gran instituto, no sabía cómo conseguiría llegar hacia mi clase, estaba convencida de que me perdería, habría sido típico en mí, pensé para mis adentros.

Me armé de coraje, y decidí entrar de una vez al edificio, pues tarde o temprano tendría que entrar. Nada más entré, pude observar una gran sala de la que salían varios pasillos. Vi que encima de la entrada de cada pasillo, había carteles en los que ponía los cursos hacia los que llevaba cada uno.

Rápidamente busqué con la mirada el pasillo que llevaba hacia mi curso: 1º de Bachillerato. Me adentré en el pasillo, las paredes estaban hechas con azulejos azul claro, y me reflejaba cada vez que miraba hacia ellas. Al pasar vi la puerta de la clase de 1ºA, después de unos segundos llegué a 1ªB. De repente bajé la vista hacia mi reloj para mirar la hora y, ¡no podía ser, llegaba tarde el primer día!

Salí disparada atravesando el pasillo hacia mi clase, corrí como si no hubiese un mañana, hasta que la localicé, " 1º de bachillerato, clase D ", y cuando estaba tan solo a un par de pasos de llegar, fui a entrar en la clase, y ¡pum! ¡portazo en la cara! ¡No podía ser! ¿Tan mala suerte tenía?

Y encima, lo que me faltaba. Por que poco... ¡Qué mala suerte!

- ¿Tu primer día y ya llegas tarde, morenita? - oí que decía una voz a mi espalda.

Rápidamente me giré y vi a un chico alto; me sacaba casi una cabeza, era esbelto, robusto y musculoso. Tenía el pelo negro como el carbón peinado cuidadosamente hacia atrás. Su piel era morena, y sus ojos, de un color verde esmeralda, le daban un toque exótico y misterioso; sin duda eran, a-l-u-c-i-n-a-n-t-e-s, eran de esos ojazos que te podían hipnotizar con una sola mirada. Sus cejas, eran rectas, mostrando despreocupación, pero todo lo contrario que sus anchos labios, que estaban curvados hacia arriba, aparentando diversión. ¿Se reía de mi?

Su nariz, algo gruesa, resaltaba que era robusto. Estaba apoyando un brazo en las paredes del pasillo, poniendo todo su peso sobre el lado derecho. A pesar de ser robusto, sus movimientos poseían una gracia y rapidez extraordinarios, como si estuviesen pensados antes de realizarse. En su oreja derecha se apreciaba un piercing, y además pude ver una pequeña cicatriz que llegaba desde debajo del lóbulo de la oreja derecha hasta aproximadamente la mitad de la mandíbula. Vestía unos viejos jeans desteñidos y algo desgarrados, junto a una simple camiseta roja de algodón. Por encima llevaba una chaqueta negra de cuero que le daba un toque bastante... sexy.
Era guapo, muy guapo, sin duda alguna.

Al ver que no le respondía, pues me había quedado observándole, me dijo:

- Hombre, ¡pero si tenemos aquí a una morenita muda! ¿Qué pasa? ¿Acaso me tienes miedo? Tranquila, no muerdo... o sí, ¿quién sabe? - Y tras decirlo soltó una risotada.

Abrí la boca para replicar, pero la verdad no supe que contestar, por lo que me crucé de brazos y guardé silencio.

- Y bueno, ¿cómo te llamas? - me preguntó el chico mientras se reía.

Yo sólo le miré fijamente con los ojos entrecerrados, en una amenazadora mirada. Sí, sin duda alguna se estaba riendo de mí.

- Bueno, pues si no quieres hablar, que así sea, solo observa - dijo con una sonrisa en su rostro, y a continuación me guiñó un ojo.

No sé si fue una corazonada, pero esa sonrisa me dio mala espina, aunque antes de que pudiese siquiera moverme, se dirigió hacia la puerta y la abrió de una patada.

Se giró hacia mí y me dijo: -Las señoritas primero.

Yo no sabía si entrar, pero antes de poder tomar una decisión, el chico del pelo negro se giró, me agarró del codo y me arrastró hacia adentro.


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¡Espero que os haya gustado!
Seguiré subiendo más capítulos pronto (:
También podéis decirme qué os ha parecido, en los comentarios abajo ^^
¡Muchas gracias!

Att: Inés

Presentación - Inés

¡Buenas!

Como ya ha dicho anteriormente en otra entrada Iván, yo soy la chica  que ama a Bécquer  que va a escribir la historia, y también en las otras secciones. Creo que ya está más que claro, pero me llamo Inés :)

Sobre la historia: escribiré capítulo a capítulo, e Iván será mi corrector súper pro ✌ 
(se pasará la vida corrigiendo cantidad inmensa de tildes, exceso de puntos suspensivos y cosas por el estilo)

Espero que os guste el libro, y siempre podéis dar ideas, sugerencias, e incluso si tenéis preguntas yo os respondo encantada  ^^
Sólo dejadme un mail o en los comentarios (:

Aquí la dirección -->  inesmm858@gmail.com

También os agradezco mucho, sobre todo a Iván por hacerme un hueco en su blog ^^ , pero también a vosotros por "acogerme" en el blog (:

La próxima entrada que haga será ya el primer capítulo ^^


Y bueno, pues con esto yo ya me despido, 
¡Muchas gracias y hasta la próxima!

Att: Inés

De eventos literarios y demás noticias

Eii;

Primero de todo, tengo varias cosas que contaros, y pensaba contarlas por orden de importancia, pero como aún  no me aclaro en cual es más importante, empezaré con esta:

¡Ahora en el blog seremos dos personas!

Sí, a partir de ahora compartiré este blog con una chica que no le gusta Bécquer y por eso se gana mi odio amiga (Inés), puesto que ella está escribiendo una historia, en la cual estoy ayudando como corrector (no diré de que va, eso se lo dejo a ella), y hemos pensado en que la suba aquí según la escriba, aparte de poder escribir en todas las demás secciones.

A ver, que más, sí, también hemos pensado en cambiar el nombre del blog (que a mí el que puse no me gusta, no sé ni porque lo elegí). Y ya decidiremos cual poner (IDEAS, DAD IDEAS).

Seguramente me vaya a saltar algo, pero siempre podré avisar en otra entrada.

También estuve el viernes en la presentación de "Heima es hogar en islandés", un libro que me llamó la atención por la sinopsis, no es lo que estaba habituado a ver (aparte del hecho de transcurrir en Islandia). Os dejo unas fotitos aquí de que tal estuvo, supongo que ya hablaré más adelante del libro, en cuanto tenga tiempo para leerlo.

Y creo que eso es todo, por útimo voy a haceros una pequeña recomendación, leeros "El Ruido del Trueno" de Ray Bradbury, se puede encontrar en internet, es una historia muy corta de ciencia ficción.

Nos leemos. ^^




                                                                                               


                 <--Firma                                                                          Evento --> 

Libro y marcapáginas









jueves, 2 de abril de 2015

¿Serías capaz de definirte en una frase...?

Soy aquel que escribía demasiado. No. Soy aquel que no callaba. No me convence. Soy aquel que cambiaba los nombres por no acordarse. Tampoco. Soy aquel que tardaba mucho en ponerse a hacer algo. No, no me gusta. Soy aquel que pensaba una y otra vez qué hacer. Menos. Soy aquel que quería levantarse y verte. No, así no. Soy aquel que llegaba tarde a casa. Soy aquel que no sabía empezar la frase. Soy aquel indeciso, aquel crío que le molestaba que le llamasen crío. Soy aquel que veía la lluvia y sonreía. Soy aquel al que la lluvia no le hacía sonreír. Soy aquel que esperaba a que le contestases. Soy aquel que repetía una y otra vez lo mismo. Soy aquel que no sabía quien era. Soy aquel chico que quería irse lejos. Soy aquel ser que no sabía andar. Soy aquel que quería volar pero le daban miedo las alturas. Soy aquel que intentaba ser como el resto. Soy aquel con miedo de ser. Soy aquel que no podía definirse en una frase. Soy aquel que pintaba sin saber pintar. Soy aquel que descifraba textos superpuestos. Soy aquel que veía cosas en garabatos sin sentido. Soy aquel garabato sin sentido. Soy aquel que perdió el sentido. Soy aquel muerto a la orilla del mar. Soy aquel que cruzaba la calle. Soy aquel que le gustaba el mar pero lo temía. Soy aquel que era pequeño para ser mayor y mayor para ser pequeño. Soy aquel bosque perdido en la montaña. Soy aquel escritor que no se desahoga. Soy aquel que se enamoró de tu sonrisa. Soy aquel que no te entendía. Soy aquel que quería volver y verte. Soy aquel que viajaba por no saber donde parar. Soy aquel que no dormía. Soy aquel que no podía decir adiós. Soy aquel que no le gustaban las carreteras. Soy aquel que quería abrazarte y no dejarte ir. Soy aquel que colgaba en el acantilado. Soy aquel que se perdía sin ti. Soy aquel que te quería contar una historia. Soy aquel que dejó de ser. Soy aquel cielo rosa. Soy aquel sueño que no acababa. Soy aquel recuerdo que te hacía seguir. Soy aquel aguacero que caía de noche. Soy aquel que hacía promesas de acuarelas. Soy aquel que no quería salirse del papel. Soy aquel campo abierto. Soy aquel perro que perseguía metas inalcanzables. Soy aquel que hacía estupideces. Soy aquel que escuchaba música. Soy aquel que no llevaba paraguas cuando llovía. Soy aquel que no sabía cuantos quebraderos de cabeza provocaba. Soy aquel que no medía el tiempo en horas. Soy aquel que imaginaba tu sonrisa porque no pudo hacerte sonreír. Soy aquel infierno del que no se puede escapar. Soy aquel que se quedó sin voz. Soy aquel al que dijiste adiós. Soy aquel gato que quería al perro. Soy aquel dolor en la piel. Soy aquel árbol marchito en medio del camino. Soy aquel que no sabía nada. Soy aquel que le gustaba hacer fotos. Soy aquel que cancelaba sus proyectos. Soy aquel que conducía para escapar. Soy aquel preso que huía de la libertad. Soy aquel que perdió los zapatos. Soy aquel que quería ojos verdes. Soy aquel adicto a los libros. Soy aquel soñador empedernido. Soy aquel que no podía decir nada más. Soy aquel que se quedó plantado en este mundo raro. Soy aquel que perdió sus pinturas de colores. Soy aquel que echaba de menos su juguete. Soy aquel que añoraba su infancia. Soy aquel coche amarillo. Soy aquel tatuaje en la espalda. Soy aquel plato vacío en la mesa. Soy aquel que no se presentó. Soy aquel que se quedó a mitad de camino. Soy aquel que quería saber más. Soy aquel que ganó pero se quedó sin premio. Soy aquel mantel sucio. Soy aquel tenedor que no cogía nadie. Soy aquel trasto inútil perdido por casa. Soy aquel que quería volver a la vida. Soy aquel que quería estar sólo y no podía. Soy aquel idiota que te recordaba una y otra vez. Soy aquel que quería olvidarte. Soy aquel mal. Soy aquel que perseguía su sueño, sin saber cual era el sueño. Soy aquel pantalón con agujeros. Soy aquel pasillo por el que no pasaba nadie. Soy aquel cartel que decía no tocar. Soy aquel que entraba una y otra vez por la misma puerta. Soy aquel halo de luz que no iluminaba. Soy aquel cuerpo tirado en el arcén. Soy aquel que veía películas antiguas. Soy aquel sin sentido. Soy aquel payaso con gafas azules. Soy aquel al que le rompieron las ilusiones. Soy aquel que vio que no sirvió de nada. Soy aquel que te prometió toda la vida. Soy aquel beso de papel. Soy aquel que te dejaba rosas en el portal. Soy aquel que te mandaba mensajes e indirectas. Soy aquel que te lo dijo. Soy aquel que se quedaba sin espacio. Soy aquel capullo que no sabía lo que decía. Soy aquel que no quería ir. Soy aquel que cuidaba cuervos. Soy aquel que odiaba viajar en barco. Soy aquel reloj que daba mal las horas. Soy aquel que nunca crecía. Soy aquel que miraba la luna y suspiraba. Soy aquel que veía los fuegos artificiales de noche. Soy aquel que ponía la radio y la ignoraba. Soy aquel que quería aprender y fracasó. Soy aquel que pensaba en lo que haría al día siguiente. Soy aquel que te esperó aquella noche. Soy aquel que ensució su ventana para no mirar a través de ella. Soy aquel que no quiso soltarse. Soy aquel ruido estridente. Soy aquel cielo que amenazaba con llover. Soy aquel tipo escondido en un rincón. Soy aquel que no quería que le vieses llorar. Soy aquel que perdía las cosas sin darse cuenta. Soy aquel que no sabía formular la pregunta. Soy aquel al que abrazabas cuando tenía frío. Soy aquel...
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Vale, y después de todo esto (un viaje en coche da para mucho), he conseguido subir algo más al blog mientras termino de perfeccionar las reseñas que están a medias, y como había gente que le interesaba más lo que yo escriba que las reseñas y demás (sí, Carol, va por ti) pues aquí está. Y espero que os guste.